ORATORIO
DE ALCALÁ DE HENARES (ESPANA)
Plaza
Padre Lecanda 4
28801 Alcalà de Henares (Madrid)
Tel +34 91 8880220
Fax +34 91 8815456
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FOTOGRAFIAS
Alcalá de
Henares es una ciudad del centro de España, situada en la Comunidad Autónoma
de Madrid, junto al río Henares y cuenta con una población de
aproximadamente 180.000 habitantes. Está situada al este de Madrid, la
Capital de España y dista de ella 30 km. El aeropuerto de
Madrid-Barajas está muy próximo a la ciudad de Alcalá y se comunica
con la ciudad por la misma autopista que Madrid.
Alcalá fue
fundada por los romanos y a la que ésto dieron nombre de Complutum. Fue
destruida hacia el año 1000 y reconstruida en 1083 por los musulmanes.
En 1348 fue sede de las Cortes de Castilla convocadas por Alfonso XI en
las que se elaboró el Ordenamiento de Alcalá y Las Partidas. En 1498
el eclesiástico y político Francisco Jiménez de Cisneros creó aquí
la Universidad Complutense, que se convirtió en un importante centro de
enseñanza de España y hasta el día de hoy, es la perla de la ciudad.
En 1517 se imprimió en Alcalá la famosa Biblia Políglota Complutense.
Es el lugar de nacimiento de dos destacados escritores españoles: el
Arcipreste de Hita y Miguel de Cervantes Saavedra. Entre los monumentos
más importantes caben citarse la iglesia Magistral, de estilo gótico,
el palacio arzobispal (siglo XVI) y la universidad de estilo
renacentista.
BREVE
HISTORIA
La
Congregación del Oratorio de San Felipe Neri de Alcalá de Henares, es
una de las primeras fundadas en España, y corresponde a la época más
abundante en fundaciones filipenses en el mundo, que es el siglo XVII y
en España el tiempo del reinado de Carlos II, el mismo rey que concede
a Alcalá el título de "ciudad".
El fundador
del Oratorio de Alcalá es Don Martín de Bonilla y Echevarría, un canónigo
de la iglesia de Ávila, que empieza las primeras gestiones
fundacionales en agosto de 1964, presentando un memorial al cardenal de
Toledo D. Luis Fernando Potocarrero. En el documento D. Martín Bonilla
y Echevarría, pide la autorización para fundar una Congregación del
Oratorio, a ejemplo de la existente en Madrid y en otras ciudades de
España, Italia y otros países europeos. Asimismo el prelado indicaba
en su memoria, que como Alcalá era una ciudad universitaria a la que
acudían numerosos maestros y discípulos, el Oratorio podía prestar un
adecuado servicio para contrarrestar la decadencia de instituciones en
las que se aprecian síntomas de profunda crisis.
El Oratorio
no iba a ser un colegio para estudiantes, sino un centro pastoral con
dedicación a los universitarios y a todas las demás necesidades
pastorales dentro de la ciudad y siempre en el marco diocesano.
El Señor
Cardenal, antes de autorizar la fundación consultó a distintos
organismos de la ciudad y la misma Universidad, sobre la utilidad de una
tal fundación. La consulta resultó favorable y D. Eusebio de los Ríos,
catedrático de la Universidad, manifestó, por su parte, que no dudaba
de la utilidad de esta fundación por los ejercicios a que se dedicaba,
comprobados ya en toda Europa, con una tradición de más de un siglo de
vida en el seno de la Iglesia Católica. Dieron sus pareceres otras
personalidades como: D. Diego Castell, canónigo de la Magistral y D.
Dionisio Paredes, prepósito del Oratorio de Madrid.
Recogidos
todos los informes, el Señor Vicario General y Gran Canciller de la
Universidad, D. Juan Caldera, encargado por el Cardenal, de estudiar el
tema, añadió de su parte, ante el Señor Cardenal: "... que la
fundación sería de gran utilidad para los fieles y sería del agrado
de Dios y haría bien a la juventud, pues aunque había tantos
religiosos en la ciudad, éstos no tenían ninguna actividad pastoral,
ocupados únicamente en actividades académicas. Por otro lado, la
fundación del Oratorio no supondría ninguna carga económica ni para
los fieles ni para la curia".
Una vez
visto, que las razones alegadas por el Dr. D. Martín de Bonilla estaban
bien fundadas, el 4 de noviembre de 1694, el Sr. Cardenal concedió la
licencia para el nacimiento del Oratorio de Alcalá de Henares.
El lugar de
la fundación del Oratorio, desde los primeros momentos de la fundación,
es el actual. Los Padres fundadores compraron unas casas, en su mayor
parte arruinadas y convertidas ya en solares. Dicha operación se hizo
ante el escribano real Juan de Aranda. A toda prisa se habilitó una de
las casas, para que sirviera al menos de oratorio provisional, y también
se construyó un improvisado campanario. La primera misa fue celebrada
el 5 de diciembre, por el Señor Vicario D. Juan Caldera, lo cual se
hizo en presencia de toda la iglesia y la ciudad con la común aprobación.
El
provisional lugar del culto del Oratorio, fue por entonces, el espacio
que hoy ocupa la Sacristía y así se quedó hasta 1698, año en que se
toma la decisión de levantar una iglesia y cuya construcción termina
en 1704. El maestro que dirigió toda la obra fue Bartolomé Oñoro,
colaboró con él D. Manuel Crespo a quien correspondió terminar la
obra al morir D. Bartolomé Oñoro. Las puertas fueron obra del maestro
Pedro Crespo. La nueva iglesia poseía un retablo, obra de Tomás de
Busto. Las tallas de San Felipe y de Santa Teresa, que se conservan en
el presbiterio, son todavía donativos de D. Martín de Bonilla y
Echevarría.
El
principal bienhechor de la nueva fundación es su fundador D. Martín
Bonilla y Echevarría quien hizo muchas donaciones a favor del Oratorio;
otro, un Sargento de la Nueva España, D. Juan Pérez Merino, de quien
se conserva la pintura de la Virgen de Guadalupe y el mismo pueblo de
Alcalá con sus limosnas.
Como hemos
dicho, la Congregación del Oratorio fue fundada para labores
pastorales. Para asegurarles un buen nivel, los Padres de inmediato
dieron prioridad a una buena Biblioteca para responder a la carencia
intelectual de la época, dedicando un espacio privilegiado de la casa
para ella.
A lo largo
de estos pasados tres siglos, no cabe duda, que la existencia del
Oratorio tuvo su importancia en la historia de Alcalá. Baste con
recordar a Acosta de la Torre, que publica su "Guía" a
finales del siglo pasado, y dice lo siguiente: "El siglo XVII
tocaba a su término y antes que sonara su última hora una nueva
Congregación venía a ilustrar con su ciencia y su enseñanza a la
ciudad de Alcalá. Tal fue la fundación que llevó a cabo el Doctor Don
Martín de Bonilla y Echevarría". De las veintiuna comunidades
religiosas que albergó en su seno Alcalá de Henares, hoy hay dos: la
de los filipenses, única de las antiguas, (....) casi todas las jóvenes
distinguidas de la ciudad, en número considerable forman una gran
asociación de <Hijas de María>, que con entusiasmo creciente
tributan solemnes cultos a la augusta Madre de Dios en el Oratorio de
San Felipe (....). Los Padres de esta respetable Congregación,
misioneros perpetuos, por decirlo así, tienen por instituto confesar y
predicar, y con sus trabajos evangélicos producen tan buenos resultados
en la instrucción y moralización de los fieles, que no sólo los
exceptuó el Gobierno del Decreto General de Extinción de Ordenes
Religiosas, sino que les pasa una cantidad anual para su subsistencia
(....).
Los
momentos más tristes en la historia del Oratorio fueron los que
afectaron a toda la nación: Invasión Napoleónica y la Guerra Civil
Española. En ambos casos los Padres del Oratorio tuvieron que suspender
sus trabajos pastorales y desaparecer por algún tiempo.
Hasta 1811,
la iglesia del Oratorio conservó su esplendor y decoración originales,
pero en este año fue saqueado y expoliado por los franceses. Su espléndido
retablo quemado y el templo convertido en granero. Tres años más
tarde, con la vuelta de Fernando VII, la iglesia fue recuperada y más
tarde, en 1854 restaurada a costa del reino de Isabel II.
Otra
interrupción en la historia del Oratorio se produjo en nuestros
tiempos, que algunos recuerdan aún como si eso ocurriera sólo ayer.
Nos estamos refiriendo naturalmente a la Guerra Civil Española. Los
Padres tuvieron que abandonar el Oratorio, forzados por las
circunstancias, viendo como la iglesia se convertía en almacén de
material militar y el sótano del convento, en un lugar, donde muchas
personas encontraron la muerte. Esto ocurrió en julio de 1936.
Afortunadamente, ni la iglesia ni la residencia de los Padres sufrieron
grandes destrozos, como por ejemplo, la tan cercana iglesia de la
Magistral, (sí, se perdió el espléndido órgano que poseía la
iglesia, traído desde Inglaterra a principios del siglo XX y montado
por la casa Norman Beard, Ld. de Norwich) y los Padres pudieron rehacer
la vida comunitaria con relativa facilidad, lo que tiene lugar el 1 de
noviembre de 1942.
Antes de
estallar la Guerra Civil Española, destacó en la historia del Oratorio
la figura del P. José Lecanda, quién llevó a cabo una importante obra
de restauración de la iglesia. Era Catedrático de Arte y como tal fue
nombrado Delegado de Gobierno para la conservación del Patrimonio de
toda la ciudad de Alcalá de Henares. A él se debe la conservación de
muchos objetos de valor histórico-artístico.
Siendo
persona de gran prestigio y debido a su origen vasco, ejercía una gran
influencia sobre su paisano D. Miguel de Unamuno, quien fue un fiel huésped
del Oratorio, donde encontraba un alivio para su vida interior.
El P.
Lecanda murió en "exilio", en su tierra natal un día
singular, el 26 de mayo de 1939.
ORATORIO
DE ALCALÁ EN LA ACTUALIDAD
En los últimos
años, se acometieron importantes obras de rehabilitación y restauración
del Patrimonio lo que necesitaban tanto los edificios como el momento,
pues el Oratorio se acercaba a celebrar el III Centenario de la fundación
(1694-1994).
Desde
entonces, el Oratorio cuenta con un Museo abierto al público, donde se
expone una importante colección de pinturas del siglo XVII y XVIII;
asimismo se han recuperado y modernizado las instalaciones de la
mencionada Biblioteca, la cual alberga en sus dependencias el Legado de
todas las generaciones de Padres que vivieron en esta casa y que la iban
enriqueciendo con nuevas e importantes obras, convirtiendo su Biblioteca
en un rincón histórico.
Respondiendo
a la gran expansión de la Universidad Complutense en los últimos años,
el Oratorio de Alcalá vuelve a su idea fundacional de dedicarse al
mundo universitario y está habilitando su propio edificio para acoger
estudiantes.
Esta
realidad de alguna manera obliga a los Padres que actualmente componen
el Oratorio a orientar el futuro y la obra de esta casa por el camino
tanto pastoral como cultural.
Dada la
cercanía de este Oratorio de la capital de España y del aeropuerto
Internacional Madrid-Barajas, este Oratorio se ofrece a todos los
Oratorios como puente entre América y Europa, para lo cual cuenta con
adecuadas estancias para acoger a la gente de paso o para realizar
estudios en Europa.
EL
ORATORIO DE ALCALÁ DE HENARES QUEDA, PUES, ABIERTO A TODOS LOS
FILIPENSES Y HOMBRES DE BIEN DEL MUNDO ENTERO.