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Oratorio de Sn. Felipe Neri

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San Felipe Neri y la Nueva Evangelización

SU TIEMPO

Nacido en la cuna de los más grandes genios y artistas de su tiempo, San Felipe Neri será la materia más apta para que el Espíritu haga con él su mejor obra. Impulsado por la Luz, la Sabiduría y la Bondad del Espíritu Santo, San Felipe Neri hará de su apostolado una obra de arte: EL ORATORIO.

De genio alegre e inquieto, intuitivo y abierto, Felipe Neri deja su natal Florencia y a los 18 años de edad llega a Roma, la Gran Urbe, donde la vanagloria y la relajación de las costumbres ponen en grave peligro y desafían la práctica de una vida auténticamente cristiana, en especial la de los jóvenes y niños.

La urgencia de una reforma de la iglesia era ineludible. Lutero y otros muchos se dan a la tarea de impulsar la tan ansiada Reforma. La Iglesia se ve enriquecida con nuevas fundaciones religiosas que muestran a Roma y al mundo un rostro auténticamente cristiano. Alabando las iniciativas por renovar la vida de la iglesia y las costumbres romanas, San Felipe Neri, más allá de las estructuras e instituciones será, en su vida cotidiana, testimonio vivo de una Iglesia que se renueva.

Hasta su muerte, San Felipe Neri mantuvo un espíritu comprometido con la reforma de la vida cristiana, que para él consistía en vivir desde la experiencia y el espíritu de la Primitiva Comunidad Cristiana.

EL ORATORIO

Laico hasta la edad de 36 años,San Felipe Neri se convierte para los habitantes de la Gran Ciudad en un profeta ambulante de la alegría cristiana. En torno a su persona y apostolado comienza a formarse una familia. Habiendo comenzado en la sencillez de su cuarto, pronto crece esta iglesia doméstica reunida en la oración y el trato familiar y cotidiano con la Palabra de Dios, de tal forma que será necesario buscar espacios mucho más amplios: San Jerónimo de la Caridad primero, luego San Juan de los Florentinos hasta llegar a la Vallicella. La alegría, la amabilidad y la sencillez de estos encuentros empiezan a llenar todos los ambientes de Roma, y se palpa así que la ciudad vive una experiencia del Espíritu: EL ORATORIO, no como institución sino como "un estilo de vida" original, alegre, apostólico, atractivo.

A estos encuentros con san Felipe Neri acuden personas de todas las situaciones sociales y jerarquías eclesiásticas; desde el comerciante más sencillo hasta cardenales y el mismo Papa; desde los niños y jóvenes hasta los adultos y ancianos; enfermos y mendigos; los romanos y los peregrinos.

Este estilo sencillo y alegre del oratorio: Trato familiar con la Palabra de Dios, participación frecuente de los Sacramentos (sobre todo la Sagrada Eucaristía y la Reconciliación), devoción llena de ternura a Santa María, la Madre de Dios; hace de estos encuentros una escuela de auténtica vida cristiana y apostolado que involucra a todos los que en él participan.

Evangelio, Cultura y Oratorio fueron para San Felipe Neri su manera de ser auténticamente cristiano, su estilo de vida y su apostolado, su propuesta de reforma para una iglesia y sociedad agobiadas por las estructuras y la corrupción de las costumbres.

Ante la necesidad de una Nueva Evangelización para nuestro tiempo, el Oratorio es una experiencia viva y alegre, atractiva y comprometida, palpable y sencilla.

LA CONGREGACIÓN

Para atender el Oratorio nació la "Congregación del Oratorio", formada por sacerdotes y laicos, unidos por el solo vínculo de la Caridad. El estilo familiar será el trato entre los miembros de la congregación, donde la autoridad se ejercerá desde el servicio y testimonio y el Prepósito deberá ser "Padre", más que "Superior".

La congregación imita la Primitiva Comunidad Cristiana, de modo que su fuerza y su espíritu propio no dependen de la multitud de sus miembros, sino que se funda en el conocimiento mutuo entre éstos, en el respeto por la personalidad de cada uno, en la disponibilidad personal de vincularse a la misma por la virtud del Amor y la sincera intención de permanecer en ella, como su familia, hasta la muerte.

Fundada por San Felipe Neri, es el prototipo de las actuales Sociedades de Vida Apostólica.

NUESTRO RETO

Ante la tarea de la Nueva Evangelización que nos proponen la Iglesia y nos exige nuestro tiempo, si queremos ser fieles al espíritu siempre actual de San felipe Neri, los oratorianos de hoy (tanto los Oratorianos como las Congregaciones) estamos llamados a ser Maestros de la Palabra, Comunidad familiar alimentada y fortalecida por los Sacramentos, testimonio de auténtica vida cristiana y apostólica. Nuestra respuesta ante esta tarea debe ser pronta y desde el corazón encendido por el fuego del Espíritu, a ejemplo de San Felipe Neri.

San Felipe Neri y la Nueva Evangelización